Alimentación en adultos mayores: mitos y verdades

Lo que creemos vs. lo que dice la ciencia
La alimentación de los adultos mayores está rodeada de mitos que, en muchos casos, terminan perjudicando su salud. Familias bienintencionadas restringen alimentos sin necesidad, o no dan importancia a nutrientes clave. En este artículo desmitificamos las creencias más comunes y te damos información práctica basada en evidencia.
Mito 1: "Los viejos necesitan comer menos"
La verdad:
Es cierto que el metabolismo basal disminuye con la edad, pero eso no significa que necesiten "comer menos". Lo que cambia es la composición de la dieta. Un adulto mayor necesita:
- Más proteínas que un adulto joven (para prevenir la sarcopenia, que es la pérdida de masa muscular)
- Más calcio y vitamina D (para prevenir fracturas)
- La misma cantidad de vitaminas y minerales que una persona más joven
El problema real es que muchos adultos mayores comen poco porque:
- Pierden el apetito (por medicación, depresión, soledad)
- Tienen dificultad para cocinar
- Tienen problemas dentales o de deglución
- Se llenan rápido (saciedad precoz)
Lo que hay que hacer: No reducir cantidades, sino optimizar la calidad nutricional de cada comida. Cada bocado tiene que contar.
Mito 2: "La carne roja es mala para los adultos mayores"
La verdad:
La carne roja es una de las mejores fuentes de hierro hemo (el que mejor absorbe el cuerpo), zinc y vitamina B12, nutrientes que muchos adultos mayores tienen deficientes. El problema no es la carne roja en sí, sino:
- El exceso (más de 3-4 veces por semana)
- La preparación (fritura, mucha grasa, embutidos procesados)
- Combinaciones poco saludables (con poca fibra y verdura)
Recomendación: 2-3 porciones semanales de carne roja magra, combinadas con pollo, pescado, huevos y legumbres. Si hay problemas para masticar, la carne picada, hamburguesas caseras o guisos son excelentes opciones.
Mito 3: "Tiene que tomar mucha leche para los huesos"
La verdad:
La leche es una buena fuente de calcio, pero no es la única ni siempre la mejor. Muchos adultos mayores tienen intolerancia a la lactosa (que aumenta con la edad) y tomar leche les produce hinchazón, gases y diarrea.
Alternativas ricas en calcio:
- Yogur (tiene menos lactosa y aporta probióticos)
- Quesos duros (parmesano, gruyere) — concentran calcio y tienen muy poca lactosa
- Sardinas y anchoas (con espinas, se comen enteras)
- Brócoli, kale, almendras
- Leches vegetales fortificadas con calcio
Importante: Sin vitamina D, el calcio no se absorbe bien. Y la principal fuente de vitamina D es el sol. En Mar del Plata, durante el invierno, la exposición solar puede ser insuficiente. Consultá con el médico sobre suplementación.
Mito 4: "Si no tiene hambre, no lo fuerces"
La verdad (parcial):
Es cierto que no hay que forzar a comer con violencia ni generar situaciones traumáticas. Pero tampoco hay que resignarse a que coma cada vez menos. La pérdida de apetito sostenida lleva a desnutrición, debilidad muscular, mayor riesgo de caídas, infecciones y deterioro cognitivo.
Estrategias para mejorar la ingesta:
- Servir porciones pequeñas pero frecuentes (5-6 comidas al día)
- Enriquecer las preparaciones (agregar leche en polvo al puré, aceite de oliva a las sopas, queso rallado a todo)
- Comer en compañía: la soledad es el mayor inhibidor del apetito
- Presentar la comida de forma atractiva (color, textura, variedad)
- Ofrecer los alimentos preferidos del adulto mayor
- Verificar que la dentadura no sea un problema (prótesis mal ajustadas = dolor al comer)
Mito 5: "Tiene que tomar 2 litros de agua por día"
La verdad:
La hidratación es fundamental, pero la regla de los "2 litros" no es universal. Un adulto mayor de 60 kg no necesita lo mismo que uno de 85 kg. Además, muchos adultos mayores tienen disminución de la sensación de sed, lo que los hace especialmente vulnerables a la deshidratación.
Señales de deshidratación en adultos mayores:
- Confusión o somnolencia repentina
- Boca y labios secos
- Orina oscura y escasa
- Piel que, al pellizcarla, tarda en volver a su lugar
- Baja presión arterial
Tips para hidratación:
- Ofrecer agua regularmente, sin esperar a que pidan
- Incorporar líquidos en las comidas: sopas, caldos, frutas jugosas (naranja, sandía, uvas)
- Gelatina y helados de agua cuentan como hidratación
- Infusiones (te, manzanilla) también suman
- Limitar el café (es diurético)
Mito 6: "Los suplementos nutricionales reemplazan la comida"
La verdad:
Los suplementos nutricionales (como Ensure, Fortisip, etc.) son una herramienta útil cuando la alimentación es insuficiente, pero no reemplazan una dieta variada. Problemas de abusar de suplementos:
- Son caros
- Pueden generar saciedad, reduciendo la ingesta de comida real
- No aportan fibra suficiente (lo que puede causar constipación)
- No brindan la experiencia social y sensorial de comer
Cuándo sí usar suplementos: cuando el adulto mayor está desnutrido, en recuperación de una cirugía, o no puede ingerir alimentos sólidos. Siempre con indicación del nutricionista o médico.
Mito 7: "Las dietas restrictivas son necesarias"
La verdad:
Muchas familias mantienen dietas hiposódicas (sin sal), hipoglucémicas (sin azúcar) o hipolipídicas (sin grasas) estrictas "por las dudas". Pero a partir de los 80-85 años, las restricciones excesivas pueden hacer más daño que bien:
- La comida sin sal pierde sabor → come menos → desnutrición
- La comida sin azúcar o sin grasas pierde calorías → pierde peso → pierde masa muscular
- La restricción genera frustración y menor calidad de vida
Lo que dicen las guías actuales: En adultos mayores frágiles o con desnutrición, es preferible una dieta gustosa y suficiente que una dieta perfecta pero que nadie quiere comer. Siempre consultá con el médico antes de modificar restricciones.
Consejos prácticos para familias y cuidadores
- Consultá con un nutricionista especializado en geriatría al menos una vez al año.
- Controlá el peso regularmente (una vez por mes está bien).
- No juzgues lo que come por lo que "debería" comer un adulto joven.
- Adaptá las texturas si hay problemas para masticar o tragar (purés, licuados, alimentos blandos).
- Hacé de la comida un momento agradable: música suave, mesa linda, conversación.
- Consultá al médico si hay pérdida de peso de más de 3 kg en un mes sin causa aparente.
---
*En Cuidar MdP creemos que comer bien es parte del buen vivir. Si necesitás orientación nutricional para un adulto mayor, contactanos y te derivamos con los profesionales adecuados.*


